Ser Mala Madre
Ser Mala Madre es uno de los mayores y tantos temores de las mujeres al ingresar al mundo de la maternidad.
En estas breves líneas pretendo dejarte una perspectiva de lo que todo esto significa...
Cuando era apenas una niña no entendía cómo podía ser que, si mi mamá me quería, me gritara, se enojara conmigo o peor aún, me pusiera en penitencia. Me obligaba a perdonar a mis hermanos y hermana. Me obligaba a tender mi cama y a bañarme. ¿Por qué mi mamá no me quiere? Era mi sentimiento. ¿Qué habré hecho mal para que mamá me trate así?... Venimos de una generación en la que la paliza del día venía seguro, seguro, si hacías "algo mal". Desde este lugar, desde este espacio, comenzamos a formar nuestros "Mapas de Amor" , nuestras "Rutas de Vida".
Entendemos que está bien aquello que nos aplauden y festejan, y que está mal, aquello que es castigado o censurado. Jugamos juegos en los que cumplimos diferentes roles y sólo desempeñamos aquellos en los que nos sentimos bien, o sea, identificados. Y asumimos un género, femenino o masculino.
En la psique (conjunto de procesos conscientes e inconscientes propios de la mente humana - psyché en griego "alma humana") del pequeño ser humano, comienza a formarse una "lealtad" hacia esos pilares llamados padres. (Léase Autoridad-Mandato).
Y desde este mismo lugar se forman, también, la autoestima y autovalía del ser en crecimiento. Comienza a crearse un dibujo mental de lo que "debería ser", de "quién debería" ser yo, como sujeto e individuo y cómo debería ser el otro, en fin, la lucha de un ego en proceso de definición. Definirse y diferenciarse del otro. Proceso que puede abarcar toda la vida si nos descuidamos. Y, por supuesto, desde este mismo espacio, surge la idea de Ser Una Buena-Mala Madre.
Para "ubicarte en la palmera" voy definir primero lo que es/sería una buena madre y, desde este contraste hablaré de la tan famosa "Mala Madre".
Una "Buenas Madre", mediante palabras y acciones, hace saber a su peke que le ama y le acepta tal como es, con defectos y virtudes. Le permite ser y hacer desde su capacidad y de acuerdo a su edad. Por supuesto, si la criatura tiene 2 años, le permitiré que coma solit@, pero no le voy a permitir que tire o juegue con la comida. Juntará sus juguetes y mientras cantamos le ayudo, sólo hasta que consiga hacerlo por sí mism@. Y a partir de este momento le indicaré mediante la misma canción que es momento de hacer sus tareas.
A medida que vaya creciendo las tareas irán aumentando también.
Ya en edad escolar, le acompañaré para que haga las tareas, daré indicaciones, pero no las haré por él/ella. Debe hacerlo por si mism@. De esta manera comenzará a formar autosuficiencia. Y yo, muuucha paciencia...
Ser una Buena Madre implica felicitarle cuando logra objetivos y, si fracasara, decirle lo más tiernamente posible y que me salga, que está aprendiendo y que pronto le saldrá mejor.
¿Qué pasa con esta acción? Bien querida humana, ocurre que no todos los días vas a tener paciencia con el/la peke, no todos los días tendrás ganas de cantar: "a juntar a juntar, cada cosa en su lugar"... y está bien que no te salga ni tengas ganas. Está bien que te permitas crecer como madre porque no tenemos ni venimos a la Maternidad con un Manual de Uso.
¿Qué te puedo decir de las Malas Madres?... No existen. Hacemos lo que sabemos y como podemos. Y más importante aún, lo que hemos aprendido en nuestra propia infancia, donde se formaron nuestros criterios de lo que es bueno y malo. Desde este lugar, somos todos inocentes...
En Medicinas Integradas Paraná sabemos que lo "Malo" no existe, pero sí existe lo que es bueno y lo que no es bueno. Es bajo estos conceptos que podemos determinar si la acción o palabras que vamos a ejecutar tendrán una buena repercusión en el pequeño Ser y por supuesto, en mi y todo el entorno.
Te dejo una frase que va a facilitar la tarea:
"Si quieres ayudar a alguien, no le des pescado, dale una caña y enséñale a pescar"
ERES NUEV@ ?